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Monumento a Bruce Lee en Mostar, Bosnia y Herzegovina

Bruce Lee, el prócer de Mostar

¿Quién dijo que para estar en el centro de una plaza retratado en bronce tienes que haber librado muchas batallas, matado centenares de enemigos o reinado prodigiosamente durante toda tu vida?

El pueblo de Mostar con sus infinitas diferencias entre su población musulmana, serbia y croata ha elegido a «Bruce Lee» como su prócer. Sí, a Bruce Lee… que poco o nada tiene que ver con este pueblo, pero todos concuerdan en que él es un grande y que todos estén de acuerdo en algo en esta ciudad ya es un gran logro.

Monumento a Bruce Lee en Mostar, Bosnia y Herzegovina
Monumento a Bruce Lee en Mostar, Bosnia y Herzegovina

Hasta hoy, la palabra prócer la tenía solamente relacionada con personas militares o políticos, de pelo canoso o algo calvo y que indefectiblemente tuvo que vivir su época de gloria en el siglo XIX.

Pero al buscar la definición en la RAE para hacer este escrito, me encuentro que un prócer puede ser básicamente cualquier persona que cumpla con estos requisitos:

Prócer: Como adjetivo, ‘eminente o destacado’ y, como sustantivo, ‘persona ilustre y respetada’.

RAE (https://www.rae.es/dpd/pr%C3%B3cer)

Y después de pensarlo durante un buen rato (porque sí, yo me cuelgo con estas cosas), encontré que hacer un monumento a una persona tan célebre como Bruce Lee es una excelente idea.

Por ejemplo, en Argentina supongo que la mayoría de las plazas principales de todas las ciudades tiene un «San Martín» como monumento. En mi ciudad hay un teatro con el nombre de «Julio César Gioscio», un intendente caudillo que gobernó durante 20 años y en la última década se está nombrando espacios culturales y otros edificios con el nombre del ex-presidente «Néstor Kirchner».

San Martín, Julio César Gioscio y Néstor Kirchner

¿Adónde apunto con todo esto?

Que básicamente habrá un gran porcentaje de personas que no están muy felices con que su plaza, su teatro o su espacio cultural tenga el nombre de alguien con quien nunca estuvo de acuerdo ideológicamente (yo soy uno de ellos).

De esta manera, y aunque parezca ridículo, prefiero que en el centro de mi plaza esté un personaje ficticio, un deportista, un científico, un buen actor, un profesor de escuela, un escritor o un médico que haya beneficiado, mejorado, alegrado o aliviado las vidas de toda o la gran mayoría de la población, ya sea en forma nacional o en el ámbito local.

Inclusive no tiene por qué ser fijo, como si de un muñequito de Lego se tratase, se podría reemplazar el prócer cada cierto tiempo para darle más vida a la ciudad.

Les puedo asegurar que sería un golazo de mitad de cancha. Como prueba de ello, los invito a que cuenten cuántas personas se acercan a tomarse una foto con el monumento de Julio Argentino Roca en Buenos Aires y cuántas personas hacen lo mismo con los muñequitos de Mafalda, Miguelito y Susana en el antiguo barrio de San Telmo.

Mafalda, Manolito y Susanita en el barrio de San Telmo en Buenos Aires

Cada uno en su país, que piense en su posible lista. Yo aquí dejo los posibles candidatos para homenajear con una estatua de bronce en el centro de la plaza de mi ciudad mercedina:

  • Mafalda
  • Patoruzú
  • René Favoloro
  • Alfredo Alcón
  • China Zorrilla
  • Diego Maradona (tengo mis serias dudas 🤔)
  • Manu Ginóbili
  • Juan Manuel Fangio
  • Julio Cortázar
  • Hernán Casciari (excelente escritor y mercedino, tiene todas las papeletas el gordo para estar en el centro de la nueva y renombrada plaza «Hernán Casciari»)
  • Bernardo Houssay
  • Luis Federico Leloir
  • o el queridísimo Ricardo Tabossi (el mejor profesor, en general, que supo tener mi ciudad)

¿Qué te parece? ¿Presento el proyecto de ley?

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  1. Marianela

    Sí, presentá proyecto.

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