Mauricio versión 4.0

Con 39 años creía tener todo bajo control, que el cambio de década no me iba a afectar en absoluto. Tenía mi casa (alquilada), mis amigos, mi familia con salud, mis vinilos… pero ese 25 de enero a las 23:59, cuando el brazo de los minutos tocó el punto más alto del reloj tuve una sensación extraña que no me había ocurrido con ninguno de los cumpleaños anteriores.

Estuve sentado por unos 15 o 20 minutos en silencio asimilando que un nuevo número ocupaba el lugar de mis decenas. Y este nuevo número se sentía mucho más pesado ¿sería la crisis de los 40 del que todo el mundo habla?

Comienza el viaje

No le di demasiada importancia, tenía por delante el viaje de mi vida, ir desde Madrid hasta Estambul en una moto y muchas tareas que completar para andar preocupándome por un simple nuevo dígito.

En un plis-plás han pasado 4 meses de esos primeros kilómetros al lomo de mi Royal Enfield Himalayan y cada día de ruta es una sesión de auto-psicología.

El diván es el asiento de la moto, el consultorio han sido todos los paisajes que recorrí hasta ahora, a veces con un sol radiante testigo de mis relatos alegres a veces con lluvia que se mezclaba con lágrimas de mis penas. Y el psicólogo es esa vocecita que me plantea y replantea miles de cuestiones cada vez que me pongo el casco.

Si hoy estoy escribiendo este artículo, es porque le estoy dando la importancia que estos pensamientos se merecen y que harán de Mauricio un nuevo Mauricio. La versión mejorada 4.0.

En solo 4 meses de viaje puedo decirte que soy otro. Me di cuenta que mis energías estaban dispersas en muchas cosas sin sentido y que era hora de tomar decisiones fuertes.

Te detallo todos y cada uno de los puntos que analicé en mis sesiones de moto-terapia.

Analizando mis puntos débiles

Estoy tratando de mejorar mis puntos personales más débiles. Afortunadamente sé cuales son y el proceso al igual que para cualquier persona, es una tarea complicada de llevar adelante ya que debo enfrentarme a pensamientos enraizados durante muchos años.

No es mi culpa tener ciertas cuestiones en mi vida, pero sí soy 100% responsable de cómo analizarlas, aceptarlas e ir progresando poco a poco. En lugar de victimizarme o dejar todo tal cual está «porque yo soy así», prefiero tomar cartas sobre el asunto y disfrutar de lo que ese logro pueda traerme.

No voy a entrar mucho en detalle en este tema porque son cosas muy personales que prefiero mantener en secreto.

¿Dejo de ser Freelance?

Hace unos días atrás, charlando con un colega de trabajo de Londres, sin querer dije una frase que me hizo abrir los ojos de por qué verdaderamente me había hecho Freelance allá por el 2016.

La frase fue: «Me hice Freelance porque para ese entonces no había ninguna empresa que se ajustara a mi forma de ver la vida. Con libertad, soltura y total confianza en mis conocimientos…». Era la primera vez que lo veía desde ese punto de vista y me sorprendió.

En realidad sí había algunas empresas para ese entonces, pero también tenía un miedo terrible de no estar a la altura de los cerebritos que formaban parte de estos equipos. Lo que hoy se conoce como «Síndrome del Impostor», esa vocecita interna que constantemente te atormenta diciéndote que «no eres lo suficientemente bueno para ese puesto/trabajo/etc».

Parece mentira, pero desde que salí el primero de Mayo estoy trabajando casi sin parar con una de estas empresas y lo mejor de todo es que me siento muy a gusto y que fui perdiendo ese miedo de compararme con otros viendo que podía resolver muchos problemas y todos por mi cuenta.

Al punto tal de plantearme — ¿Y por qué no aplicás para el puesto de trabajo? — Al fin y al cabo tenía mucho por ganar:

  • La paga es muy buena: Lo cual me permite vivir tranquilamente, seguir con este lindo sueño que llevo adelante y ahorrar para invertir en otros proyectos personales (de los cuales te hablaré).
  • Confianza en sus empleados: De primeras te entregan toda la confianza, lo cual hace que te dediques en un 200%.
  • Trabajo remoto: Son empresas que no tienen oficinas. Todos sus empleados trabajan y trabajaron siempre en remoto y desde todos los puntos del planeta, haciendo que la empresa sea un 24X5 (sí, los fines de semana se descansa)
  • Respetan la libertad del empleado: les da igual desde dónde, cómo y cuándo realices el trabajo siempre y cuando se entregue en tiempo y forma. Es un pensamiento que llevo conmigo desde el 2009 cuando intenté, en vano, trabajar en remoto en Argentina y que intento divulgar sus beneficios con charlas en conferencias para mejorar la calidad de vida de más personas.
  • Caras conocidas: A muchos de ellos ya los conozco de distintos eventos de WordPress haciendo del entorno virtual de trabajo un lugar mucho más ameno.
  • Beneficios extras: Dan muchos y buenos beneficios que cualquier empresa iberoamericana está a décadas luz de ofrecer a sus empleados.

Y señoras y señores… (redoble de tambor para dar más intriga al asunto) ya apliqué para ser desarrollador, ya tuve mi primera entrevista y todo parece ir viento en popa.

De todo esto aprendí una gran lección: a veces la comodidad y la seguridad no son buenas aliadas para el progreso personal y profesional. Aventurarse a dar pasos inciertos, enfrentarse a los miedos pueden resultar en grandes logros.

Mi granito de arena: «Experto en nada»

Otros de los puntos que analicé y acepté de mi forma de ser es que soy «Experto en nada» y bueno o regular en muchísimas cosas. No trato de ser humilde, es la realidad.

Tengo una personalidad muy curiosa lo que me lleva a interesarme en un sinfín de actividades y cuando eso sucede me sumerjo por completo hasta absorver la última pizca de información hasta tanto aparece un nuevo interés o retomo otro de los que ya tengo.

Esto hace que sea experto en nada, ya que no dedico años de investigación a una sola materia, pero con bastos conocimientos en muchas actividades: música, audiovisuales, programación, desarrollo personal, inversiones, vida espiritual, viajes, DIY («Do It Yourself«, «bricolaje» o de cómo arreglar las cosas por tu cuenta) y un largo etcétera.

El no aceptar esta condición me hacía sentir mal porque me comparaba constantemente con otros sí «expertos» de estas materias, reforzando esa sensación de que «yo no era lo suficientemente bueno para estar ahí». Esto me llevó, por supuesto, a perder muchas oportunidades a lo largo de estos años.

No me lamento, al contrario, me siento orgulloso de hoy aceptarlo y de utilizarlo a mi favor para trabajar y ayudar haciendo uso de esta amplia caja de herramientas que tengo en mi cabeza.

Aceptarlo también me quita el peso de decir en un determinado momento — Esto no sé hacerlo, lo intenté al máximo y no me sale. — No pasa nada, habrá otro cerebrito que nos eche un cable.

Asimismo, me abre una nueva puerta a la que quiero apostar y que cierra otras que no se ajustan con el nuevo Mauricio.

Aparte de mi trabajo, quiero volcar algo de mis conocimientos y crecimiento personal en este blog que llevo desde hace años y si el tiempo me lo permite grabarlo informalmente en un podcast al que titularé «Experto en nada» con el fin de que llegue a más gente.

Veo una clara motivación en este nuevo paradigma ya que, aparte de ayudar a otros con mi experiencia personal, me ayuda a reforzar mis convicciones, principios y proyectos personales.

Las temáticas serán tan variadas como mis gustos y la periodicidad será la que dicte mi conciencia con el fin de no quemarme como me sucedió en otros ámbitos.

De hecho este artículo forma parte de ese nuevo cambio, ha hecho que hoy por la mañana me levantara super motivado a escribirlo, un claro indicio de que se está yendo por el buen camino y si de paso ayuda a alguien me daré por satisfecho.

Cerrar puertas

Para sentirme mejor y redirigir las energías de este nuevo Mauricio, tengo que sí o sí cerrar algunas puertas sin importarme «el qué dirán» por la toma de estas decisiones.

Cambios en mis redes sociales

Este es el cambio que más me costó aceptar… llevo meses pensándolo, pero la decisión está tomada. Voy a pausar la generación de vídeos de YouTube sobre mis viajes.

Claramente no tengo la misma energía para realizarlos y sobre todo son vídeos que, a pesar de mostrar y hacer conocer lugares muy bonitos y que la gente me agradece, solo apuntan a que me mire el ombligo. Mauricio conoce Oporto, Mauricio recorre Cantabria, qué guay Mauricio estuvo en Burdeos.

Sé que muchos no lo ven de esa manera, pero es cómo me siento y creo que tengo mucho más para dar y aportar.

Visto desde un punto de vista más superficial, tantas horas de trabajo (durante varios años) no se corresponden en absoluto con la monetización obtenida. Con lo cual, ajustaré este esfuerzo al equilibrio de su respuesta.

Otro de los motivos es porque quiero disfrutar al máximo el presente del que puede ser el viaje de mi vida y no estar pensando en si las baterías están cargadas, qué ángulo es mejor para esta toma o en qué año se construyó esta iglesia que no quiero cagarla al decirlo en el vídeo.

De todas formas, tengo material grabado y guardado hasta mi llegada a Italia, con lo que con el tiempo y a medida que vuelva esa inspiración, iré subiendo los nuevos capítulos como así también seguiré posteando en Instagram ya que me lleva un tiempo infinitamente menor de realización.

Adiós a mis clientes

Después de 6 años de arduo trabajo como Freelance siento que no tengo la misma energía para lidiar con los clientes en forma directa.

Se requiere de una gran carga mental para entablar, firmar, desarrollar, gestionar y cerrar un proyecto Web… sin tener en cuenta que las ganancias no son las mismas (aparte de los lindísimos impuestos que exige España).

Dicho esto, tengo que cambiar mi página Web para que no se me relacione más como un trabajador autónomo abierto a recibir propuestas de proyectos.

Seguiré con los mantenimientos activos que ya tengo y escribiendo artículos de informática en mi afán por ayudar a quien lo necesite, pero mi salario, si todo sale bien, vendrá del trabajo de esta posible empresa (u otra que me acepte como desarrollador bajo las mismas condiciones que detallé anteriormente) en donde solo debo enfocarme en el aspecto técnico de los proyectos.

¿Dónde te ves de acá a 15 años?

Recuerdo que odiaba este tipo de preguntas cuando iba a las entrevistas de trabajo, básicamente porque no sabía ni dónde estaba parado. Pero la llegada de mi cuarenta aniversario, más las horas de psicología arriba de la moto, me trajo una y otra vez este inquietud a mi cabeza ¿Dónde quiero estar de acá a 15 años?

Por supuesto que no tengo todas las certezas de dónde voy a estar, pero sí sé qué es lo que no quiero y eso es un muy buen punto de partida.

Hoy pienso que no quiero seguir trabajando de informática cuando tenga 55 años. No porque crea que deje de gustarme, pero sí que presiento que no tendré la misma energía para mantenerme actualizado y por ende competente.

Dicho esto, pensé que tengo que abrir el paraguas cuanto antes hacia nuevos trabajos o formas de ingreso y si son pasivos mucho mejor.

Esto me llevó a investigar, consumir horas de vídeos salteando aquellos que prometen paraísos sin esfuerzos, descargar y leer libros en mi Kindle y el punto más importante tomar acción.

Puestos a soñar, me propuse retirarme a los 55 años haciendo un último sprint de arduo trabajo, ahorrar al máximo viviendo frugalmente (ya hablaré más adelante sobre este tema super interesante), educarme e invertir sabiamente para tratar de conseguirlo.

No es mi sueño dejar de trabajar a esa edad, pero sí que me encanta la idea de no tener que hacerlo porque necesite el dinero.

Al fin y al cabo es ganar un escalón más de libertad en mi vida… ¿cuántos de ustedes seguirían trabajando en donde están si no fuera porque necesitan el salario? Habrá quien sea un apasionado de su trabajo pero estimo que la gran mayoría desearía dejarlo y dedicarse a otra cosa.

Dentro de las posibilidades de negocio e inversiones que estuve investigando, estas pueden ser las que me gustan y me ayuden a conseguir esa meta:

  • Inversión en acciones de bolsa: Esta es la única que venía haciendo desde hace algunos años, en la que invertí en educación (una linda cifra) y con buenos resultados (entiéndase estar por encima del crecimiento anual del mercado).
  • Inversión en fondos indexados: Aunque es ideal comenzar cuando se es joven, aún estoy a tiempo de aprovechar las ventajas del interés compuesto de este producto financiero («la fuerza más poderosa del Universo» según Einstein).
  • Inversión a largo plazo en Bitcoin: Será sin dudas el futuro de las transacciones y mejor estar preparado para cuando eso suceda. Tema interesantísimo al cual nunca le había prestado atención y que ya estoy invirtiendo parte de mis ahorros.
  • Inversión en bienes raíces: Esta es LA inversión que puede cambiar mi vida, pero para ello tengo que formarme (ya sé con quién) y necesito y quiero estar nuevamente en Madrid para comenzar con los primeros pasos. Así que a esperar a que termine este viaje y mientras tanto seguiré ahorrando para esa primera inversión.

El hábito de la lectura

Los fines de semana cuando avanzo con la moto, trato de vivir con el sol. Eso significa que me levanto muy temprano, viajo y me detengo unas horas antes de que se vaya para encontrar el sitio seguro para dormir, armar la tienda, preparar la cena y alguna que otra tarea relacionada con el viaje.

Una vez dentro de la carpa, tengo un par de horas para mí que no estaba sabiendo cómo matar.

Para ello, hace poco me compré un eBook (un Kindle de Amazon). Y la verdad es que después de las primeras horas de uso me pregunté – ¿Por qué tardé tanto tiempo en comprar este dispositivo? –

  • Si no lo hice antes fue por la estúpida nostalgia de solo querer libros en papel. Sin darme cuenta, esa misma nostalgia me generaba pereza de acercarme hasta cualquier lugar a comprarlos y por ende no leía nunca.
    Era consciente de que no leía libros, pero me auto-consolaba diciéndome que leía mucho en internet o que veía muchas horas de vídeos interesantes. Error, grave error. La información que nos llega de la lectura cala de una manera mucho más profunda.
  • En menos de un mes leí más libros que en mis 2 o 3 años anteriores. Todos relacionados con las temáticas que voy a seguir detallándote en los siguientes apartados.
  • Es SUPER FACIL instalarle libros gratuitos en PDF’s o EPUB que se encuentran por internet (y si te tapas el ojo con un parche también puedes conseguir otras cosas). Creía que era un dispositivo super cerrado, que solo podía administrar libros comprados directamente en Amazon. Nada más lejos de la realidad.
  • Estoy con un subidón terrible de querer seguir absorviendo conocimientos y ya tengo cargados en el aparato una veintena que están en cola de ser leídos. De todas formas llevo una base de datos (del cual te hablaré en otro artículo) con todos los libros ya terminados y los que están por leer.

Tamizar las amistades

Cada cierto tiempo uno debe detenerse y tamizar las amistades, ¿a qué me refiero con esto?

Básicamente las personas que se atraviesan en nuestras vidas pasan por algún motivo en particular. Algunas de ellas duran muchos muchos años y otras pueden ser esporádicas.

Las amistades verdaderas llevan mucho tiempo de trabajo. Para que sus cimientos sean fuertes y estables es necesario compartir cuantas más experiencias mejor: salidas, charlas, silencios, viajes, otros «viajes» menos legales, aventuras, penurias, borracheras, etc.

Por supuesto que con algunas personas esto se hará de una manera super simple mientras que con otras se nota una cierta resistencia.

Por ejemplo, cuando llegué en el 2010 a vivir a España tenía la necesidad de rodearme de gente, de hacer nuevos amigos. En esa necesidad uno no se fija demasiado en los detalles, si más o menos se ven buena gente se va para adelante.

Pero con el paso del tiempo fui sacudiendo el tamiz y solté a quienes no están en la misma sintonía para quedarme con aquellos que me hacían crecer como persona. Ojo, no estoy hablando de utilizar a la gente para obtener un beneficio puntual y luego dejarlos ir, sino de un equilibrio de energías que hacen de la amistad algo simple y placentero de llevar.

¿No te pasó nunca de estar compartiendo un café con un «amigo/a» y preguntarte «¿Pero quién carajo me mandó a quedar con este pelmazo/a?»? Pues eso… sin más.

Te guste o no, tu personalidad se verá afectada por tus amistades… «Dime con quién te juntas y te diré quién eres». Y si tu personalidad va cambiando con el tiempo (que debería ser así), también tienes que ir reajustando tus círculos más cercanos.

El viaje, el silencio y la distancia hicieron que una vez más se moviera ese tamiz en mi cabeza para decantar a muchas personas que estaban requiriéndome de una energía que prefería depositar en otros seres.

Aunque suene frío, tengo agendada llamadas telefónicas recurrentes con mis amigos y familiares. Vuelvo a repetir, la amistad es el fruto de un trabajo constante y como tal debe cuidarse como una tarea más en nuestras vidas.

¿Quieres cuidarme como amigo? ¿Por qué no me das un toque y charlamos? Que al fin y al cabo esta es una tarea que debe cuidarse desde los dos lados. Ayer sin ir más lejos me dejó un lindo audio un gran amigo (un hermano en realidad) y lo primero que hice fue agradecerle el que siempre estuviera ahí.

Conclusión

¿Y? ¿Qué te parece? Fijate TODO lo que pensé en estos 4 meses de viaje y las acciones que tomé para reencauzar mi vida.

Por mi parte, quiero decirte que no ha sido fácil. Ha sido una auténtica montaña rusa de sentimientos. Días de mucha motivación y días de estar tirado en la cama sin ánimos, bajoneado y tratando de buscar soluciones o respuestas a estos pensamientos que taladraban (y taladran) mi cabeza.

¿Serán estas las respuestas definitivas? Seguramente no, cuando cumpla 41 seguiré reajustando mi vida con el fin de ser un poco menos ignorante de lo que soy, ser fiel a mis principios y seguir caminando hacia donde crea que sea lo correcto.

Espero que este artículo te haya despertado alguna inquietud. Quiero que sepas que estoy decidido a seguir en esta línea, tal vez la más honesta que hayas leído o escuchado desde que me sigues y que por supuesto que tienes toda mi confianza para que me escribas por cualquier cosa en la que pueda ayudarte.

Haciéndolo me ayudarás a mejorar también.

¡Un abrazo! 🙌🏻


¿Qué te pareció el artículo?
No molaPobreMolaMuy bueno¡Excelente! (5 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando...
Mauricio Gelves
Mauricio Gelves es Lic. en Informática y trabaja como Consultor Web Freelance con su marca personal MauGelves. Se especializó en WordPress para ofrecer soluciones personalizadas y rentables a medianas y largas empresas. Es Nómade Digital desde el año 2015, actividad que combina sus dos principales pasiones: la informática y los viajes, y refleja sus experiencias a través de sus hobbies audiovisuales en Instagram y YouTube.
10 Pasos para ser Freelance - eBook Gratuito

10 pasos para convertirte en Freelance

Descarga en forma totalmente gratuita mi eBook en donde explico los 10 pasos que he dado para convertirme en Freelance.

Ingresa tu email y recibe en tu bandeja de correo el enlace para descargarte el eBook.

(Te doy mi palabra que solo enviaré un email al mes con todas mis novedades)


6 thoughts on “Mauricio versión 4.0”

  1. Mucho ánimo en la nueva etapa. Son reflexiones muy relevantes que espero que te lleven a buen puerto.
    Echaremos de menos esos vídeos que veíamos mis niños, mi mujer y yo cenando cada domingo.
    ¡Siempre adelante!

  2. Gran entrada Mauricio, me ha encantado porque me he sentido identificado en varios aspectos.

    Yo en breve pasaré a la década de los 50 y en los últimos meses me he planteado muchos cambios.

    Ya hace unos años que estoy invirtiendo un poquitín en criptos y ahora aportaciones regulares en indexados, hay algún proyecto que aunque me aporta muchas satisfacciones, me da más trabajo que beneficios… veo algunas similitudes, aunque yo esté en una posición más sedentaria, lo cual me hace admirar aún más tu gran trabajo. Por cierto, el kindle ha sido una de las mejores inversiones que he realizado (ahora hay tres en casa, uno por cada miembro de la familia) y aunque no registre todo al 100%, godreads es mi base de datos de libros (leídos, por leer, etc.) y Calibre mi gestor para convertir todo tipo de libros y directamente enviarlos por mail a la cuenta del kindle que corresponda.

    Bueno, no me enrollo más, solo quería felicitarte por tus decisiones, que sean las que sean, siempre serán acertadas.

    Un abrazo.

  3. Mauri, qué interesante tu audio, qué sano es cada tanto dejar de correr en el partido, parar, pisar la pelota, mirar toda la cancha y ahí rearmar la jugada ajustando/cambiando lo que sea necesario. Lo paradójico es que es algo que todos podemos hacer, ya que es algo que sólo depende de nosotros, pero que, tristemente, creo que muchos no hacen, quizás por no advertirlo o por ser conscientes que salir esa «inercia» de la vida toma cierto esfuerzo.
    Te mando un abrazo grande y ya nos cruzaremos de charla con una cerveza algún día

    1. Qué lindo saber de vos Gus, yo sé perfectamente que se te da muy bien eso de parar la pelota y levantar la vista para saber dónde ponerla.
      Te mando un abrazo y ojalá la vida nos regale esas cervezas juntos muy pronto!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *