Mauricio Gelves

Blog personal de IT, viajes y otros hobbies

Volare, oh oh 🎶

A pesar de querer hacer muchas cosas en este Domingo, respeté mi idea original de descansar todo lo que pudiera y así lo hice. Nueve flagrantes horas de descanso que se veían interrumpidas cada tanto con los ronquidos de otros viajeros, alarmas de móviles que sonaban eternamente o la dueña del hostel, una brasilera que hace 20 años que vive en Bari, que entraba y hablaba como si fuera el mediodía.

Aún así sigo maravillado con mi capacidad de dormir. Todas estos eventos los registro desde lejos, sin que lleguen a afectarme. Como un radar que detecta objetos extraños, pero que están tan alejados que ni siquiera son considerados peligrosos. Ojalá que este super poder de dormir aunque me pase un tanque de guerra por al lado continúe por muchos años en mi vida.

Cerca de las once de la mañana decidí hacer algo con mi vida. El pueblo de Matera, uno de los más bonitos de la zona, está a tan solo 66 kilómetros pero es un auténtico periplo llegar en transporte público. Quedaba fuera de toda posible ecuación. En su lugar elegí «Polignano a Mare», un pueblo de mar, con muchas calas, agua turquesa y la cuna de Domenico Modugno, el creador de «Nel blu dipinto de blu» o más conocida internacionalmente como «Volare».

Después de 20 minutos ya estaba recorriendo las callecitas del pueblo, con rumbo al casco histórico.

Caminé sin ningún destino fijo, sin mapa ni Google Maps, tan solo me dejé llevar por la energía del pueblo, y así fui sorprendiéndome en cada esquina con las distintas vistas al vasto mar y también a su famosa playa que aparece en primera plana cada vez que se busca su nombre en internet.

Playa de Polignano a Mare
La playa más famosa de Polignano a Mare

Habré estado más o menos unas 5 horas deambulando por sus calles, todas de un color entre amarillo y anaranjado, muy característico de la piedra caliza típica de la zona.

Este mismo color de ciudad lo encontré en la pequeña isla de Malta, donde todos y cada uno de los edificios está también construidos utilizando esta materia prima.

Lo que sí tenía fijo era tomarme la foto con la estatua de Domenico, que según Andrea, mi amigo italiano que vive en Madrid, van allí hasta los recién casados para recibir la bendición del héroe del pueblo.

Desafortunadamente, en lugar de bendiciones encontré el apocalipsis. El pobre Domenico estaba restringido de visitas por labores en curso. Tuve que contentarme con verlo desde lejos. Menos mal que mi móvil tiene un lente 2.5x con el cual pude virtualmente extenderle un abrazo.

Estatua de Domenico Mondugno en Polignano a Mare
Estatua de Domenico Mondugno en Polignano a Mare

Ha sido un muy lindo primer día de reconexión con el proyecto de «Mauri en Moto», aunque Pampero siga guardado en Barletta a unos 64 kilómetros de Bari en dirección norte.

Mañana, en algún momento de mi horario laboral, tengo que acercarme al concesionario de Royal Enfield para pedir turno para que hacerle un service integral antes de meterme en los balcanes.

Hay que tener en cuenta que desde aquí hasta Belgrado (Serbia), no hay más concesionarias oficiales. Así que es menester cruzar el charco del Adriático con la moto en condiciones y «volar con el azul (cielo) pintado de azul…«

Volare, oh oh, cantare oh oh… nel blu dipinto di blu.

Arrivederci Madrid

Pude escaparme nuevamente de Madrid. Lo logré una vez más.

Y es que esta ciudad tiene una energía mística que te atrapa y te hace creer que no hay nada interesante por ver más allá de la M-30.

A toda esta fuerza telúrica hay que sumarle que Diciembre está a la vuelta de la esquina, y todos sabemos lo que pasa en este mes, cena con amigos, con los chinos de los mercaditos de tu barrio, cena con los bomberos de la Puerta de Toledo y hasta te juntás con los vendedores ambulantes de latas de cerveza del barrio de Lavapiés, sí, aunque hagan 2 grados bajo cero, pero te juntás.

Había que escapar de esa red navideña que ponía en jaque la continuidad de mi viaje.

Así que después de una linda borrachera con amigos (yo no bebí tanto, odio las resacas), abrazos, besos y elogios repartidos a granel, me subo al autobús amarillo que sale desde la estación de Atocha y me deja en Barajas, todavía me resisto a llamarle «Adolfo Suárez – Barajas» aún estando muy de acuerdo con la vida política de este personaje durante la transición española.

Aeropuerto de Barajas

En cuanto terminé de leer «Verde Tortuga Oscuro», la primer novela de mi amiga Marianela Jiménez, llego a Bari.

Siento mi primer halo de alegría viajera al escuchar por la megafonía de la estación del tren «Allontanarsi dalla linea gialla…» (alejarse de la línea amarilla), una de las primeras frases que aprendí en mis primeros viajes por Italia.

Es de noche, pero las calles de Bari están abarrotadas de italianitos con sus looks traperos, cargados de prendas de los grandes diseñadores de este país: Gucci, Armani, entre otras marcas que me enorgullece no recordar.

Hago el check-in en un hostel que de primeras no me da buena espina por el aspecto de los personajes que atraviesan el pasillo mientras realizo la típica burocracia hostelera.

Después de una «Pizza con cotto» en la pizzería «Il Veliero» (la misma con la que me despedí de Italia un mes atrás) me entierro en la cama para reponer todas las horas de sueño que debía de mi paso por Madrid.

Hay serenata de ronquidos pero estoy tan cansado que me duermo en cuestión de minutos.

Besos desde el taco de Italia.

no llego a fin de mes a donde se me va el dinero

No llego a fin de mes, ¿a dónde se me va al dinero?

Cobras el salario, pagas el mínimo de las tarjetas de crédito, pagás el alquiler servicios, suscripciones y te das ese capricho que te mereces por soportar al pelmazo de tu jefe, otra salida por allá y cuando levantas la mirada estás a día 20 y sin un peso en el bolsillo.

Hoy en «Experto en Nada» quiero contarte mi experiencia y otras cuestiones sobre el ahorro y por qué se nos hace tan difícil llegar a fin de mes

Antes de comenzar

Antes de comenzar quiero decirte que no me hagas ni caso de todo lo que te diga… Soy experto en nada, un mero charlatán que habla desde su propia experiencia y que pretende que algo de todo lo que aprendió pueda generar alguna inquietud en alguien, pero tendrás que comprobarlo por tu cuenta porque lo mío no es ni pretende ser una pócima mágica.

Ya lo siento, pero este rollo de advertencia voy a soltarlo en todos y cada uno de los artículos en los que dé algún tipo de consejo.

¿Jugaste alguna vez al Monopoly?

Como buen informático, siempre me gustaron los juegos de mesa y me leo hasta el último párrafo del reglamento para luego explicárselo al resto de los jugadores. Pero el Monopoly, que en Argentina se llamaba «El Estanciero» y que son exactamente las mismas reglas solo que con propiedades de las distintas provincias del país, nunca me atrajo del todo.

No sé si era por el tema de lidiar con tanta plata o porque si en la mitad del juego se ponía tedioso el tema de pagar alquileres o, viéndolo a la distancia, tal vez porque desconocía o me aburría aprender las estrategias para ganar la partida.

¿Adiviná cual de estos dos era yo de chico?

Claramente el manejo del dinero no era mi fuerte y eso se notaba tanto en el juego pero también mi la vida real.

Y es que todos, absolutamente todos, inclusive los anti-sistemas partcipamos de un juego llamado «Capitalismo» que aunque no quieras aprender las reglas estás jugando desde el primer día en que te independizaste. Y creeme que los jugadores más experimentados que se leyeron todo el reglamento (incluyendo la letra pequeña), te están exprimiendo al máximo.

Y no hay que tener mucha inteligencia para saber el por qué no enseñan en las escuelas algo tan esencial para nuestras vidas… cuanto más ignorantes seamos sobre la economía y el flujo del dinero, más control y riqueza para ellos.

Pero si llegaste hasta acá es porque te estás dando una oportunidad de saber un poco más sobre este tema. Y te felicito por esa inquietud, ya has dado un paso enorme y te invito a que sigas informándote con cuanto artículo, libro o podcasts caiga en tus manos.

Ahora bien, lo importante es saber… ¿en qué casilla del Monopoly estás actualmente? (espero que no estés en la de la cárcel) y lo mejor aún ¿Cómo puedes aprender las reglas de este juego, el de la vida, el Monopoly verdadero, para que puedas ganar lo suficiente para ser feliz, dejar o cambiar ese trabajo que no te gusta o simplemente tener las riendas de tu vida económica?

Como te imaginarás son muchas las reglas, excepciones y triquiñuelas que hay que aprender para tener control sobre tu economía personal, pero empecemos por una de las primordiales: el ahorro.

No llego a fin de mes, ¿a dónde se me va el dinero?

Entre mis 20 y 30 años y a pesar de haber tenido buenos salarios, no sabía en qué se me iba el dinero.

Llevaba una vida que consideraba «que merecía» por todo el esfuerzo que hacía en el trabajo. Pagaba un alquiler elevado en una zona privilegiada de Buenos Aires para tener mi independencia glamorosa, salía a discotecas o bares con un cierto caché, almorzaba fuera porque «no tenía tiempo para cocinar» y nunca me quedaba un extra para ahorrar, siempre tenía esa sensación de que la plata no me alcanzaba.

Esta sensación me generaba angustia, pedía aumentos de sueldos en empresas que no me gustaba trabajar pero que debía mantener para continuar con ese nivel de vida y si me lo daban, de una u otra forma seguía sin alcanzarme.

El dinero se me escurría de entre las manos y no sabía dónde.

Fue durante una sesión de terapia donde mi psicólogo me sugirió que llevara un detalle de todos los gastos, — Es necesario saber para luego tomar medidas y corregir — me dijo una tarde desde su consultorio en una avenida muy ruidosa de Buenos Aires.

Esta incapacidad de ahorro que tenía personalmente y otras tantas que tienen otras personas pueden surgir por los siguientes motivos:

El placer de comprar y comprar

Uno de los más comunes es por el simple hecho de disfrutar del placer de comprar, comprar y comprar.

— Ah, ¿que estás triste?, andá al centro comercial más cercano y comprate ese capricho que hace rato venís deseando. Vas a ver el subidón que te da.

Científicamente está comprobado que cuando comprás algo que te gusta, se activa en tu cabeza tu «sistema de recompensa» liberando una alta dósis de dopamina. Este es el mismo neurotransmisor encargado de darnos los estímulos de placer al tener sexo.

También es sabido que así como vino ese subidón igual de rápido se va y el deseo se mueve de lugar hacia un nuevo producto, otro par de zapatos, ese pintalabios tan chic, el úlitmo videojuego, etc, y que hasta que no lo consigas vuelves a sentir todo el peso de tu vida sin control, entrando así en un círculo vicioso o más conocido como «La carrera de la rata».

Ser consciente de esta situación ya es un gran paso para salir de él. Aunque todavía queda mucho trabajo por delante.

Presos de las apariencias

Otro de los factores por los cuales se puede perder la capacidad de ahorro es porque «Compramos cosas que no necesitamos, con dinero que no tenemos, para impresionar a gente a la que no le importamos».

Por favor, pará de comprar boludeces simplemente para agradar o gustarle a alguien.

No necesitás ese BMW último modelo ni tampoco el vestido de la siguiente colección de Zara.

Podés darte gustos, no digo que no, pero siempre y cuando esté controlado y esto no te lleve a la ruina económica.

Estoy enterrado en deudas

Siguiendo con el punto anterior, a veces esos gastos desmedidos nos llevan a realizar compras con tarjetas de créditos o bien solicitando préstamos personales.

Sin darnos cuenta las deudas empiezan a crecer y mucho más si solo pagas el mínimo. Los banqueros empiezan a frotarse las manos viendo como la bola de nieve de intereses empieza a crecer mes a mes.

Cuando te das cuenta ya tienes una deuda gigante que te asfixia y que por supuesto te angustia porque te resulta muy difícil salir de ella.

Inflación

Si el país en el que vivís tiene un porcentaje alto de inflación lamento decirte que te será muy difícil ahorrar.

La «inflación» es ese porcentaje que indica que cada vez las cosas cuestan más caras o lo que es lo mismo, que tu dinero pierde capacidad de compra.

Este porcentaje varía para distintos países. En España, por ejemplo, es una media alrededor del 2% anual, Argentina para este 2021 estima una inflación del 45% anual (eso significa que para fin de año podrás comprar la mitad de cosas con el mismo dinero) o Venezuela que en los primeros 5 meses del 2021 acumuló un 268% de inflación… una auténtica locura.

Si vivís en alguno de estos países con alta inflación la capacidad de ahorro dependerá básicamente de tus posibilidades de trabajar y ahorrar en cuentas bancarias en el extranjero.

Falsa sensación de seguridad económica

A modo personal voy a contarte que la falsa sensación de seguridad económica afectó también a mi capacidad de ahorro. Me explico.

El hecho de que trabaje en informática hizo que siempre tuviera un salario por encima de la media, lo que me dió una falsa sensación de seguridad que mi estilo de vida siempre sería igual.

Esta falta de preocupación por el futuro hizo que no ahorrara ya que podía permitirme un buen alquiler, comida, vacaciones y hasta algunos caprichos caros.

Pero claro, con todo lo que vengo pensando con el tema de los 40 años es lógico y normal que desde hace un tiempo, a pesar de seguir teniendo buenos trabajos, intente abrir el paraguas del ahorro y la inversión.

Por lo que escucho en podcasts y leo a través de algunos libros de finanzas, muchas de las personas que ahorran e invierten desde temprana edad han tenido:

  1. Una fuerte educación del manejo del dinero en la casa
  2. o bien han sufrido problemas económicos y estas experiencias negativas los llevó a educarse y tomar acción.

Falta de metas

Si a la falsa seguridad del punto anterior por tener constantemente un buen salario le sumamos el no tener un horizonte claro, una meta, un objetivo, hace que ahorrar no interese para nada… ¿para qué? ¿para qué privarme de cosas hoy por ese futuro que no puedo ver ni tampoco me interesa?

Es por eso que a medida que empiezas a educarte en la materia, a entender cómo funcionan las cosas y ver con más claridad las reglas del juego el ahorro pase a ser algo natural, simple y hasta lógico.

¿Cómo ahorrar?

A ver, no van a darme un premio Nobel por la respuesta a esta pregunta: ahorras cuando gastas menos de lo que ingresas mes a mes. Punto, no hay más misterio en el asunto.

Pero para gastar menos de lo que ingresas hay un punto que es fundamental: saber en qué gastas el dinero.

Si quieres controlar tu economía tendrás que saber hasta el mínimo detalle cuánto y dónde gastas tu dinero para que luego, con esa información, puedas tomar las medidas que sean necesarias.

Saber en qué gastamos

Aquí no hay ningún secreto. Para saber cuáles son nuestros gastos hay que detallar:

  • los gastos mensuales fijos y
  • tomar nota cada vez que pagamos algo extra: una compra en el super, un corte de pelo, una salida, un capricho… todo, absolutamente todo.

Puede sonar algo agobiante y tedioso, pero vuelvo a repetir, si no sabemos dónde se va el dinero poco se puede hacer para controlarlo.

Ahora bien, ¿cómo podemos llevar estas cuentas?

Aplicaciones para móviles

Existen una sinfín de aplicaciones para móviles, tanto para Androids como para iPhones, basta con buscar en la categoría «Finanzas» para descubrir todas las opciones que hay.

Básicamente todos ofrecen los mismo, la capacidad de configurar cuentas bancarias, efectivo, tarjetas, etc y luego dar de alta distintos gastos a los que se le puede asignar una categoría, una foto, indicar de qué cuenta hacer el descuento etc.

Mientras vamos cargando esta información se van generando informes suuuuuper bonitos donde vemos en dónde se están yendo nuestros preciados recursos económicos.

MoneyPro, Pennies, Registro Contable, Mis Gastos… son algunos de los nombres más habituales entre estas aplicaciones

Mi hoja de cálculo

Todas las aplicaciones para el móvil están muy bien, pero siempre les falta algo o hay que pagar algunas mensualidades que considero desde mi punto de vista un gasto innecesario. 5€ de acá, otros 8€ de Spotify por allá, más la cuenta Netflix, cuando te querés acordar estás pagando un sobresueldo en suscripciones (que al fin y al cabo es una gotera más para tus ahorros).

Yo llevo esta contabilidad en una hoja de cálculo de Google Drive porque me da absoluta libertad sobre para el manejo de los datos. Cosas de informático friki 🤷🏻‍♂️

Aquí te comparto la plantilla en este enlace ⬇️

https://docs.google.com/spreadsheets/d/1DZwdP3I_Wdsq0xopv9JaLM9E6n2Ve2zbppD3AnghtBQ/edit?usp=sharing

NOTA: No intentes editar el documento o solicitarme autorización para modificarlo. Haz una copia en tu Google Drive y luego edítalo como quieras.

Plantilla de hoja de cáclculo para gastos personales y finanzas

En la pestaña «Estadísticas de Gastos» puedes crear cuantas columnas quieras para cada categoría de gastos que luego se mostrarán automáticamente en la pestaña «Gastos Diarios» para cargar el día a día de los gastos.

Por supuesto que todo está automatizado y se van mostrando los disintos totales y subtotales por categoría y año.

¿Por dónde empiezo a ajustar?

Con uno, dos o tres meses tendrás la información suficiente para saber en dónde se te está yendo el dinero y desde ahí empezar a ajustar las tuercas para comenzar el hábito del ahorro.

Ayudará mucho que tengas metas claras del por qué estás ahorrando y también cuáles de todos esos gastos estás dispuesto a reducir y cuáles no.

Cómo reducir ciertos gastos y mantener o acrecentar otros te lo estaré contando en un próximo artículo donde estaré hablándote sobre el «frugalismo».

Conclusión

Ya sabés, tenés ahora esta información en la cabeza y ahora depende todo de vos… podés seguir avanzando como si este Monopoly no existiera o tomar las riendas y de a poco ir formándote para usar las reglas a tu favor.

De momento te dejo como tarea y como primer paso, que comiences con la captura de esta información, ya sea con las múltiples aplicaciones que existen en los marketplaces o si lo quieres hacer en forma manual a través de la hoja de cálculo, me da igual, lo importante es que sepas cómo se te escurre el dinero de las manos para que luego puedas pasar a la acción.

¡Mucho ánimo! 💪🏻

Experto En Nada - 001 - Mauricio versión 4.0

Mauricio versión 4.0

Con 39 años creía tener todo bajo control, que el cambio de década no me iba a afectar en absoluto. Tenía mi casa (alquilada), mis amigos, mi familia con salud, mis vinilos… pero ese 25 de enero a las 23:59, cuando el brazo de los minutos tocó el punto más alto del reloj tuve una sensación extraña que no me había ocurrido con ninguno de los cumpleaños anteriores.

Estuve sentado por unos 15 o 20 minutos en silencio asimilando que un nuevo número ocupaba el lugar de mis decenas. Y este nuevo número se sentía mucho más pesado ¿sería la crisis de los 40 del que todo el mundo habla?

Comienza el viaje

No le di demasiada importancia, tenía por delante el viaje de mi vida, ir desde Madrid hasta Estambul en una moto y muchas tareas que completar para andar preocupándome por un simple nuevo dígito.

En un plis-plás han pasado 4 meses de esos primeros kilómetros al lomo de mi Royal Enfield Himalayan y cada día de ruta es una sesión de auto-psicología.

El diván es el asiento de la moto, el consultorio han sido todos los paisajes que recorrí hasta ahora, a veces con un sol radiante testigo de mis relatos alegres a veces con lluvia que se mezclaba con lágrimas de mis penas. Y el psicólogo es esa vocecita que me plantea y replantea miles de cuestiones cada vez que me pongo el casco.

Si hoy estoy escribiendo este artículo, es porque le estoy dando la importancia que estos pensamientos se merecen y que harán de Mauricio un nuevo Mauricio. La versión mejorada 4.0.

En solo 4 meses de viaje puedo decirte que soy otro. Me di cuenta que mis energías estaban dispersas en muchas cosas sin sentido y que era hora de tomar decisiones fuertes.

Te detallo todos y cada uno de los puntos que analicé en mis sesiones de moto-terapia.

Analizando mis puntos débiles

Estoy tratando de mejorar mis puntos personales más débiles. Afortunadamente sé cuales son y el proceso al igual que para cualquier persona, es una tarea complicada de llevar adelante ya que debo enfrentarme a pensamientos enraizados durante muchos años.

No es mi culpa tener ciertas cuestiones en mi vida, pero sí soy 100% responsable de cómo analizarlas, aceptarlas e ir progresando poco a poco. En lugar de victimizarme o dejar todo tal cual está «porque yo soy así», prefiero tomar cartas sobre el asunto y disfrutar de lo que ese logro pueda traerme.

No voy a entrar mucho en detalle en este tema porque son cosas muy personales que prefiero mantener en secreto.

¿Dejo de ser Freelance?

Hace unos días atrás, charlando con un colega de trabajo de Londres, sin querer dije una frase que me hizo abrir los ojos de por qué verdaderamente me había hecho Freelance allá por el 2016.

La frase fue: «Me hice Freelance porque para ese entonces no había ninguna empresa que se ajustara a mi forma de ver la vida. Con libertad, soltura y total confianza en mis conocimientos…». Era la primera vez que lo veía desde ese punto de vista y me sorprendió.

En realidad sí había algunas empresas para ese entonces, pero también tenía un miedo terrible de no estar a la altura de los cerebritos que formaban parte de estos equipos. Lo que hoy se conoce como «Síndrome del Impostor», esa vocecita interna que constantemente te atormenta diciéndote que «no eres lo suficientemente bueno para ese puesto/trabajo/etc».

Parece mentira, pero desde que salí el primero de Mayo estoy trabajando casi sin parar con una de estas empresas y lo mejor de todo es que me siento muy a gusto y que fui perdiendo ese miedo de compararme con otros viendo que podía resolver muchos problemas y todos por mi cuenta.

Al punto tal de plantearme — ¿Y por qué no aplicás para el puesto de trabajo? — Al fin y al cabo tenía mucho por ganar:

  • La paga es muy buena: Lo cual me permite vivir tranquilamente, seguir con este lindo sueño que llevo adelante y ahorrar para invertir en otros proyectos personales (de los cuales te hablaré).
  • Confianza en sus empleados: De primeras te entregan toda la confianza, lo cual hace que te dediques en un 200%.
  • Trabajo remoto: Son empresas que no tienen oficinas. Todos sus empleados trabajan y trabajaron siempre en remoto y desde todos los puntos del planeta, haciendo que la empresa sea un 24X5 (sí, los fines de semana se descansa)
  • Respetan la libertad del empleado: les da igual desde dónde, cómo y cuándo realices el trabajo siempre y cuando se entregue en tiempo y forma. Es un pensamiento que llevo conmigo desde el 2009 cuando intenté, en vano, trabajar en remoto en Argentina y que intento divulgar sus beneficios con charlas en conferencias para mejorar la calidad de vida de más personas.
  • Caras conocidas: A muchos de ellos ya los conozco de distintos eventos de WordPress haciendo del entorno virtual de trabajo un lugar mucho más ameno.
  • Beneficios extras: Dan muchos y buenos beneficios que cualquier empresa iberoamericana está a décadas luz de ofrecer a sus empleados.

Y señoras y señores… (redoble de tambor para dar más intriga al asunto) ya apliqué para ser desarrollador, ya tuve mi primera entrevista y todo parece ir viento en popa.

De todo esto aprendí una gran lección: a veces la comodidad y la seguridad no son buenas aliadas para el progreso personal y profesional. Aventurarse a dar pasos inciertos, enfrentarse a los miedos pueden resultar en grandes logros.

Mi granito de arena: «Experto en nada»

Otros de los puntos que analicé y acepté de mi forma de ser es que soy «Experto en nada» y bueno o regular en muchísimas cosas. No trato de ser humilde, es la realidad.

Tengo una personalidad muy curiosa lo que me lleva a interesarme en un sinfín de actividades y cuando eso sucede me sumerjo por completo hasta absorver la última pizca de información hasta tanto aparece un nuevo interés o retomo otro de los que ya tengo.

Esto hace que sea experto en nada, ya que no dedico años de investigación a una sola materia, pero con bastos conocimientos en muchas actividades: música, audiovisuales, programación, desarrollo personal, inversiones, vida espiritual, viajes, DIY («Do It Yourself«, «bricolaje» o de cómo arreglar las cosas por tu cuenta) y un largo etcétera.

El no aceptar esta condición me hacía sentir mal porque me comparaba constantemente con otros sí «expertos» de estas materias, reforzando esa sensación de que «yo no era lo suficientemente bueno para estar ahí». Esto me llevó, por supuesto, a perder muchas oportunidades a lo largo de estos años.

No me lamento, al contrario, me siento orgulloso de hoy aceptarlo y de utilizarlo a mi favor para trabajar y ayudar haciendo uso de esta amplia caja de herramientas que tengo en mi cabeza.

Aceptarlo también me quita el peso de decir en un determinado momento — Esto no sé hacerlo, lo intenté al máximo y no me sale. — No pasa nada, habrá otro cerebrito que nos eche un cable.

Asimismo, me abre una nueva puerta a la que quiero apostar y que cierra otras que no se ajustan con el nuevo Mauricio.

Aparte de mi trabajo, quiero volcar algo de mis conocimientos y crecimiento personal en este blog que llevo desde hace años y si el tiempo me lo permite grabarlo informalmente en un podcast al que titularé «Experto en nada» con el fin de que llegue a más gente.

Veo una clara motivación en este nuevo paradigma ya que, aparte de ayudar a otros con mi experiencia personal, me ayuda a reforzar mis convicciones, principios y proyectos personales.

Las temáticas serán tan variadas como mis gustos y la periodicidad será la que dicte mi conciencia con el fin de no quemarme como me sucedió en otros ámbitos.

De hecho este artículo forma parte de ese nuevo cambio, ha hecho que hoy por la mañana me levantara super motivado a escribirlo, un claro indicio de que se está yendo por el buen camino y si de paso ayuda a alguien me daré por satisfecho.

Cerrar puertas

Para sentirme mejor y redirigir las energías de este nuevo Mauricio, tengo que sí o sí cerrar algunas puertas sin importarme «el qué dirán» por la toma de estas decisiones.

Cambios en mis redes sociales

Este es el cambio que más me costó aceptar… llevo meses pensándolo, pero la decisión está tomada. Voy a pausar la generación de vídeos de YouTube sobre mis viajes.

Claramente no tengo la misma energía para realizarlos y sobre todo son vídeos que, a pesar de mostrar y hacer conocer lugares muy bonitos y que la gente me agradece, solo apuntan a que me mire el ombligo. Mauricio conoce Oporto, Mauricio recorre Cantabria, qué guay Mauricio estuvo en Burdeos.

Sé que muchos no lo ven de esa manera, pero es cómo me siento y creo que tengo mucho más para dar y aportar.

Visto desde un punto de vista más superficial, tantas horas de trabajo (durante varios años) no se corresponden en absoluto con la monetización obtenida. Con lo cual, ajustaré este esfuerzo al equilibrio de su respuesta.

Otro de los motivos es porque quiero disfrutar al máximo el presente del que puede ser el viaje de mi vida y no estar pensando en si las baterías están cargadas, qué ángulo es mejor para esta toma o en qué año se construyó esta iglesia que no quiero cagarla al decirlo en el vídeo.

De todas formas, tengo material grabado y guardado hasta mi llegada a Italia, con lo que con el tiempo y a medida que vuelva esa inspiración, iré subiendo los nuevos capítulos como así también seguiré posteando en Instagram ya que me lleva un tiempo infinitamente menor de realización.

Adiós a mis clientes

Después de 6 años de arduo trabajo como Freelance siento que no tengo la misma energía para lidiar con los clientes en forma directa.

Se requiere de una gran carga mental para entablar, firmar, desarrollar, gestionar y cerrar un proyecto Web… sin tener en cuenta que las ganancias no son las mismas (aparte de los lindísimos impuestos que exige España).

Dicho esto, tengo que cambiar mi página Web para que no se me relacione más como un trabajador autónomo abierto a recibir propuestas de proyectos.

Seguiré con los mantenimientos activos que ya tengo y escribiendo artículos de informática en mi afán por ayudar a quien lo necesite, pero mi salario, si todo sale bien, vendrá del trabajo de esta posible empresa (u otra que me acepte como desarrollador bajo las mismas condiciones que detallé anteriormente) en donde solo debo enfocarme en el aspecto técnico de los proyectos.

¿Dónde te ves de acá a 15 años?

Recuerdo que odiaba este tipo de preguntas cuando iba a las entrevistas de trabajo, básicamente porque no sabía ni dónde estaba parado. Pero la llegada de mi cuarenta aniversario, más las horas de psicología arriba de la moto, me trajo una y otra vez este inquietud a mi cabeza ¿Dónde quiero estar de acá a 15 años?

Por supuesto que no tengo todas las certezas de dónde voy a estar, pero sí sé qué es lo que no quiero y eso es un muy buen punto de partida.

Hoy pienso que no quiero seguir trabajando de informática cuando tenga 55 años. No porque crea que deje de gustarme, pero sí que presiento que no tendré la misma energía para mantenerme actualizado y por ende competente.

Dicho esto, pensé que tengo que abrir el paraguas cuanto antes hacia nuevos trabajos o formas de ingreso y si son pasivos mucho mejor.

Esto me llevó a investigar, consumir horas de vídeos salteando aquellos que prometen paraísos sin esfuerzos, descargar y leer libros en mi Kindle y el punto más importante tomar acción.

Puestos a soñar, me propuse retirarme a los 55 años haciendo un último sprint de arduo trabajo, ahorrar al máximo viviendo frugalmente (ya hablaré más adelante sobre este tema super interesante), educarme e invertir sabiamente para tratar de conseguirlo.

No es mi sueño dejar de trabajar a esa edad, pero sí que me encanta la idea de no tener que hacerlo porque necesite el dinero.

Al fin y al cabo es ganar un escalón más de libertad en mi vida… ¿cuántos de ustedes seguirían trabajando en donde están si no fuera porque necesitan el salario? Habrá quien sea un apasionado de su trabajo pero estimo que la gran mayoría desearía dejarlo y dedicarse a otra cosa.

Dentro de las posibilidades de negocio e inversiones que estuve investigando, estas pueden ser las que me gustan y me ayuden a conseguir esa meta:

  • Inversión en acciones de bolsa: Esta es la única que venía haciendo desde hace algunos años, en la que invertí en educación (una linda cifra) y con buenos resultados (entiéndase estar por encima del crecimiento anual del mercado).
  • Inversión en fondos indexados: Aunque es ideal comenzar cuando se es joven, aún estoy a tiempo de aprovechar las ventajas del interés compuesto de este producto financiero («la fuerza más poderosa del Universo» según Einstein).
  • Inversión a largo plazo en Bitcoin: Será sin dudas el futuro de las transacciones y mejor estar preparado para cuando eso suceda. Tema interesantísimo al cual nunca le había prestado atención y que ya estoy invirtiendo parte de mis ahorros.
  • Inversión en bienes raíces: Esta es LA inversión que puede cambiar mi vida, pero para ello tengo que formarme (ya sé con quién) y necesito y quiero estar nuevamente en Madrid para comenzar con los primeros pasos. Así que a esperar a que termine este viaje y mientras tanto seguiré ahorrando para esa primera inversión.

El hábito de la lectura

Los fines de semana cuando avanzo con la moto, trato de vivir con el sol. Eso significa que me levanto muy temprano, viajo y me detengo unas horas antes de que se vaya para encontrar el sitio seguro para dormir, armar la tienda, preparar la cena y alguna que otra tarea relacionada con el viaje.

Una vez dentro de la carpa, tengo un par de horas para mí que no estaba sabiendo cómo matar.

Para ello, hace poco me compré un eBook (un Kindle de Amazon). Y la verdad es que después de las primeras horas de uso me pregunté – ¿Por qué tardé tanto tiempo en comprar este dispositivo? –

  • Si no lo hice antes fue por la estúpida nostalgia de solo querer libros en papel. Sin darme cuenta, esa misma nostalgia me generaba pereza de acercarme hasta cualquier lugar a comprarlos y por ende no leía nunca.
    Era consciente de que no leía libros, pero me auto-consolaba diciéndome que leía mucho en internet o que veía muchas horas de vídeos interesantes. Error, grave error. La información que nos llega de la lectura cala de una manera mucho más profunda.
  • En menos de un mes leí más libros que en mis 2 o 3 años anteriores. Todos relacionados con las temáticas que voy a seguir detallándote en los siguientes apartados.
  • Es SUPER FACIL instalarle libros gratuitos en PDF’s o EPUB que se encuentran por internet (y si te tapas el ojo con un parche también puedes conseguir otras cosas). Creía que era un dispositivo super cerrado, que solo podía administrar libros comprados directamente en Amazon. Nada más lejos de la realidad.
  • Estoy con un subidón terrible de querer seguir absorviendo conocimientos y ya tengo cargados en el aparato una veintena que están en cola de ser leídos. De todas formas llevo una base de datos (del cual te hablaré en otro artículo) con todos los libros ya terminados y los que están por leer.

Tamizar las amistades

Cada cierto tiempo uno debe detenerse y tamizar las amistades, ¿a qué me refiero con esto?

Básicamente las personas que se atraviesan en nuestras vidas pasan por algún motivo en particular. Algunas de ellas duran muchos muchos años y otras pueden ser esporádicas.

Las amistades verdaderas llevan mucho tiempo de trabajo. Para que sus cimientos sean fuertes y estables es necesario compartir cuantas más experiencias mejor: salidas, charlas, silencios, viajes, otros «viajes» menos legales, aventuras, penurias, borracheras, etc.

Por supuesto que con algunas personas esto se hará de una manera super simple mientras que con otras se nota una cierta resistencia.

Por ejemplo, cuando llegué en el 2010 a vivir a España tenía la necesidad de rodearme de gente, de hacer nuevos amigos. En esa necesidad uno no se fija demasiado en los detalles, si más o menos se ven buena gente se va para adelante.

Pero con el paso del tiempo fui sacudiendo el tamiz y solté a quienes no están en la misma sintonía para quedarme con aquellos que me hacían crecer como persona. Ojo, no estoy hablando de utilizar a la gente para obtener un beneficio puntual y luego dejarlos ir, sino de un equilibrio de energías que hacen de la amistad algo simple y placentero de llevar.

¿No te pasó nunca de estar compartiendo un café con un «amigo/a» y preguntarte «¿Pero quién carajo me mandó a quedar con este pelmazo/a?»? Pues eso… sin más.

Te guste o no, tu personalidad se verá afectada por tus amistades… «Dime con quién te juntas y te diré quién eres». Y si tu personalidad va cambiando con el tiempo (que debería ser así), también tienes que ir reajustando tus círculos más cercanos.

El viaje, el silencio y la distancia hicieron que una vez más se moviera ese tamiz en mi cabeza para decantar a muchas personas que estaban requiriéndome de una energía que prefería depositar en otros seres.

Aunque suene frío, tengo agendada llamadas telefónicas recurrentes con mis amigos y familiares. Vuelvo a repetir, la amistad es el fruto de un trabajo constante y como tal debe cuidarse como una tarea más en nuestras vidas.

¿Quieres cuidarme como amigo? ¿Por qué no me das un toque y charlamos? Que al fin y al cabo esta es una tarea que debe cuidarse desde los dos lados. Ayer sin ir más lejos me dejó un lindo audio un gran amigo (un hermano en realidad) y lo primero que hice fue agradecerle el que siempre estuviera ahí.

Conclusión

¿Y? ¿Qué te parece? Fijate TODO lo que pensé en estos 4 meses de viaje y las acciones que tomé para reencauzar mi vida.

Por mi parte, quiero decirte que no ha sido fácil. Ha sido una auténtica montaña rusa de sentimientos. Días de mucha motivación y días de estar tirado en la cama sin ánimos, bajoneado y tratando de buscar soluciones o respuestas a estos pensamientos que taladraban (y taladran) mi cabeza.

¿Serán estas las respuestas definitivas? Seguramente no, cuando cumpla 41 seguiré reajustando mi vida con el fin de ser un poco menos ignorante de lo que soy, ser fiel a mis principios y seguir caminando hacia donde crea que sea lo correcto.

Espero que este artículo te haya despertado alguna inquietud. Quiero que sepas que estoy decidido a seguir en esta línea, tal vez la más honesta que hayas leído o escuchado desde que me sigues y que por supuesto que tienes toda mi confianza para que me escribas por cualquier cosa en la que pueda ayudarte.

Haciéndolo me ayudarás a mejorar también.

¡Un abrazo! 🙌🏻

Adiós Santander

Estoy en: Santander (España 🇪🇸)

Duro, un día muy duro. Joaquín Sabina lo dice muy claro en una de sus canciones que entrados en una cierta edad «las resacas cortan como navajas».

Me costó mucho tiempo recuperar el alma, pero entrada la tarde se veía un esbozo de dignidad.


Modo NERD ON 👨🏻‍💻 ===
Encima por la mañana me tocó hacer una investigación muy interesante sobre por qué es muy complicado ordenar alfabéticamente las letras japonesas en el mundo de la informática, que por cierto se puede ordenar pero alfabéticamente no sería el término correto.

No hay alfa, no hay beta, gama ni espacios, sino 4 formas de escritura con más de 50.000 caracteres distintos que según la forma y el orden en el que se encuentren tienen distintos sonidos y por ende un orden. Ejemplo:

淳子 (Junko)
淳子 (Atsuko)
淳子 (Kiyoko)
淳子 (Akiko)

Modo NERD OFF 👨🏻‍💻 ===


¿Se lo pueden creer que al final me voy sin la foto que quería? Hoy volví al Cine Los Ángeles para retratar el neón guapísimo que tiene su puerta y por tercera vez consecutiva lo encuentro apagado, aunque dentro estaban proyectando una película. No tenía que ser.

Se presenta en Santander "Red de Libertad", el papel de las hijas de la  caridad en la II Guerra Mundial. Horarios. - Popular TV Cantabria
Así luce el cartel del que no pude tomarle ni una fotografía

De ahí que me acerqué hasta la bahía y me tomé la foto con la que adorno este post.

Tengo mucho lío en el apartamento de cara a salir mañana y cero energías. Creo que lo dejaré todo así tal cual y mañana me levanto un poco antes para armar los bártulos.

Les saluda un Mauricio que ya recuperó su alma, hay una parte que todavía se niega a volver pero volverá.

Mauricio

Feliz de ser Nómada y Digital

Lo que para mí es un término común para otros no lo es tanto.

Recuerdo cuando en el 2009 volví de Buenos Aires a vivir al campo de Mercedes e intenté por primera vez en mi vida eso de «trabajar remotamente». Era algo imposible, no por las limitaciones técnicas, pero sí por las limitaciones sociales.

Para ese entonces era inentendible que una persona pudiera trabajar si no era dentro de un entorno de oficina, empresa o local preparado «para el trabajo».

Pero ahí estaba yo, con una pésima conexión de internet en el medio del campo pampeano de Buenos Aires intentando lograr lo que entendía como algo lógico y funcional ¿Por qué tenía que estar encerrado si podía hacer mi trabajo desde cualquier lugar?

El tiempo me dio la razón. No solo logré trabajar remotamente sino que ya es algo aceptado y hasta buscado por las empresas.

Debo admitir que la pandemia COVID-19 ayudó mucho a este cambio laboral en el mundo. Las empresas se vieron obligadas a continuar con su trabajo sea como sea y la única posibilidad que les quedaba era la de permitir a sus trabajadores a hacer su trabajo desde sus domicilios y conectados a internet.

Lamentablemente recién ahí fue cuando algunas de ellas se dieron cuenta que este cambio implicaba algo positivo, sobre todo para su economía: ya no necesitaban gastar una fortuna en metros cuadrados, equipamientos, cafés, suministros de oficinas y un largo etcétera.

Y no solo por lo material, la gente al disponer de su tiempo rendía mucho más. Se acabó esa época de la silla caliente o el trabajar a base de latigazos del jefe.

Claro está que todo esto se limita a trabajos que se puedan desarrollar a través de internet. No me imagino a un mecánico enviando un email a su cliente explicándole cómo actualizar el chip del último modelo de Tesla.

Espero que esta modalidad haya venido para quedarse, ya que hace feliz a la gente, se volvió a la vida y a las costumbres que tan alejados estábamos: compartir un almuerzo en familia, ir tranquilamente a la farmacia o cualquier otro mandado sin tener que pedir permiso a nadie o lo que es mejor aún, realizar el trabajo cuando estemos enfocados y con inspiración.

No sé ustedes, pero calentar una silla simplemente porque tenía que quedarme hasta las 18:00 era para mí una tortura. Sentía que estaba desperdiciando mi vida y por ende no era un empleado feliz (con todo lo que ello implica).

Hoy llevo una vida de nómade digital, que es la suma del trabajo remoto y el movimiento constante de ciudad en ciudad y de país en país.

Al igual que tanta otra gente que ya no está en oficinas, esta modalidad me hace feliz, y como quiero mantener esta calidad de vida trato de rendir al máximo en mi trabajo y ser aún más responsable.

Si tienes un jefe que aún no te permite esta modalidad, puedes compartirle este artículo (hazlo anónimamente si no te animas 😉), o bien esta charla que di hace tiempo en el que explico todos los beneficios que aporta el trabajo remoto.

WordCamp Granada 2019 – 10 razones del porqué tus empleados deberían trabajar en forma remota

Ojalá que pronto más personas puedan trabajar de esta forma y recuperar de a poco su calidad de vida.

La Iglesia Skate

¡Día completito el de hoy!

Lo primero que voy a decir es que NO CAYÓ UNA GOTA EN TODO EL DÍA. Sigo siendo muy afortunado con el clima y lo disfruto porque tarde o temprano me caerá un buen chaparrón encima.

El primer hito del día era intentar conocer la «Iglesia Skate», aunque lo veía muy complicado porque estuvo mucho tiempo cerrada por el COVID, lo último que supe es que había que pedir cita previa pero igual fui… tenía buena espina.

Al llegar un segurata me da el número de la madre del dueño, la llamo y en cuestión de una hora tenía a un tal Nacho abriéndome las puertas de par en par para que la visitara.

No publico el número ya que es un teléfono personal, pero si estás interesado dejame un correo y te lo paso.

No sé el tiempo que estuve ahí adentro solo. Grabé, saqué fotos, volé el dron y lo contemplé hasta saciarme de colores.

De ahí salí para los lagos de Covadonga, donde disfruté mucho del recorrido, pero al llegar era un banco de niebla imposible de distinguir los cordones de las zapatillas.

Lo que sí disfruté como nene con juguete nuevo, fue el «Desfiladero de la Hermida» (la última foto de ayer). Lo recorrí a 40 bajo el insulto mudo de quienes querían adelantarme.

Mi hotel de hoy estaba cerrado por algún motivo, así que acabé en un camping público repleto de niños gritando. Quedan unas horas para ir a dormir, espero poder hacerlo 😅

Mañana más!
Besos.
Mauri

Una de cal y otra de arena

Estoy en: Salas (España 🇪🇸)

La buena es que pude con absolutamnete TODO. El trabajo está terminado, participé de un evento internacional de WordPress y también rendericé el nuevo vídeo para este domingo.

Es increíble cómo puedo organizarme para poder cumplir con absolutamente todo sin dejar de disfrutar.

Entre break y break hoy conocí peregrinos del Camino Primitivo muy interesantes de los cuales tendré que despedirme mañana temprano.

Hablando de eso, mañana salgo rumbo a Potes, que queda en el medio de los Picos de Europa atravesando el «Desfiladero de la Hermida» (les adjunto una foto), aunque tuve que modificar un poco la ruta original para llegar lo más rápido posible ya que el clima no ayuda.

Ya lleva 4 días seguidos lloviendo y seguirá así hasta el próximo miércoles. No aguanto las ganas de seguir avanzando, así que mañana salgo, lento y con precaución, pero salgo.

Desfiladero de La Hermida ⚠️ La mejor Ruta de 2021 | GMD
Desfiladero de la Hermida

Iré por una nacional que dibuja un camino bastante recto hasta Potes, con lo cual en un par de horas debería estar allí y ya tengo visto un albergue BBB (Bueno, Bonito, Barato) donde refugiarme para luego seguir hasta Santander donde tengo una nueva semana de trabajo por delante.

Que por cierto, me quedaré en el departamento de un amigo de la Comunidad de WordPress.

A este ritmo llego a Turquía con el próximo paso del cometa Halley 😅.

Entre las personas interesantes que conocí hoy está David, cordobés y uno de los dueños de la fábrica de maquinaria agrícola «López Garrido».

David López Garrido

Entre la charla muy interesante surgió la posibilidad de mejorar su Web que está algo lenta de performance y no lo ayuda a convertir.

Esto es así, un día me creo Lorenzo Lamas con la moto, otro día me hago una foto con una cascada de metro cuarenta como si fuera el Niágara y al día siguiente estoy haciendo un posible nuevo cliente, jaja ¡Todo vale en este viaje!

A ver a ver, que me quedan pocas horas por dormir, pero lo importante es que lo haré contento y motivado a comenzar un nuevo día en este proyecto.

Mañana vamos por más.

¡Abrazo de Diegol ⚽️!
Mauri

Non grato en esta cafetería

Estoy en: Salas (España 🇪🇸)

¡Hola MEMers! 👋🏻

La mala conexión del hotel hizo que tuviera que volver con la cabeza agachada al bar de la señora que no me quiere mucho.

En esta segunda oportunidad llegó a decirme que «esto no es una oficina» o «Madrid es Madrid, pero esto es el pueblo de Salas» y similares. Siempre polite pero tirando indirectas poco indirectas para que no volviera más a su bar

En fin, afortunadamente la conexión del hotel mejoró y pude avanzar con el trabajo sin presiones sociales.

En el día de hoy no hubo turismo ni Eurocopa, pero si hubo un gran adelanto en la edición del próximo video. Tanto fue así que solo me queda por grabar las voces en off y subirlo (mañana lo liquido).

Por lo pronto el futuro cercano de MEM pinta húmedo. Hasta el miércoles siguiente dan lluvias por estos lares y el domingo a la noche tendría que estar en Santander.

Cero ganas de salir a mojarme, pero por otra parte 14 días encerrado en Salas puede afectar seriamente a mi psiquis.

Sigo muy bien de salud, con poca ropa limpia a causa de esta humedad y Pampero en óptimas condiciones.

Mañana vuelve su informativo preferido a la hora y en el canal de siempre.

Arrivederci!
Mauri

Cascada Nonaya

A pesar de los problemas con la conexión a internet del hotel pude trabajar un día más. Afortunadamente di con un bar en el pequeño pueblo con una conexión muchísimo mejor, aunque el trato de la señora que lo atiende no es equiparable a la velocidad de su red. Intenté ser amable tirando comentarios superfluos de cómo estaba el clima, que qué buena conexión tenía su bar y nada… frialdad como la primer noche que acampé en esta aventura.

Para cortar con la pantallita me fui hasta la cascada Nonaya, pequeña, humilde, sencilla, pero inmensamente bonita por todo su contorno verde. Supongo que un experimentado en nombres de colores se haría una pansada, yo solo puedo decir que había verdes más claros, verdes más comunes y otros verdes más oscuros, pero que todos juntos generaban un paisaje único.

Terminando el tour natural por Salas, puse a votación en Instagram a qué bar ir a ver el partido de la Eurocopa (hoy me tocó Italia-Suiza) y ganó por amplia mayoría el bar «Uruguay». Como siempre, muchos señores de pelitos blancos y otros que ya voy reconociendo por sus olores corporales. Sí, tengo un olfato muy sensible, para lo bueno y para lo malo como en este caso. Les juro que estaba a mis espaladas, fue sentir el olor y adivinar que era el mismo que estaba a mi costado el día anterior ¡Bingo! Acerté, era el mismo tipo.

Eso es todo por hoy.
¡Abrazo de abanico de verdes!
Mauricio

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