Blog personal de IT, viajes y otros hobbies

Puf, qué comienzo de 2022

«Sacudido», así puedo describir mi comienzo del año 2022.

Con una escapada a México para celebrar mi cumpleaños junto a mi grupo aventurero español que se prende en cada una de mis propuestas locas (Rocío, Vanesa, Dan y en esta oportunidad se sumó también Sergio).

Junto a Rocío y Vanesa, en Tulúm, México

De regreso en Madrid me entero que una persona muy allegada tenía neumonía a causa del COVID y fue así que tuve que suspender mi regreso a los balcanes para continuar el viaje y tuve que sacar el primer pasaje que encontré a Argentina.

Lamentablemente esa persona a los pocos días falleció 😢.

Este viaje inesperado duró poco más de un mes hasta que pudimos más o menos pasar este mal trago.

Despedida familiar en Ezeiza

A pesar de tener ya cierta experiencia en la búsqueda de pasajes, me fue imposible encontrar una vuelta razonablemente a buen precio. Ya no pretendía algo barato, digo algo razonable.

Inclusive contando con la ayuda profesional de Vanesa, quien luego de buscar varios días me dijo: – Realmente no entiendo qué está pasando con los precios, están fuera de lo habitual. –

Puestos a gastar mucho dinero, decidí poner 100€ más (al robo inicial) para tener un vuelo directo a Ciudad de México y de ahí a Madrid. 4 noches en la capital mexicana me vendría de maravillas para relajar la cabeza.

La vida sabe premiar y en mi corta estadía en CDMX pude presenciar el concierto de Soda Stereo. Les juro que no tenía ni idea que tocaban en esas fechas. Aquí quiero agradecer a mi amiga Mariana que me cruzó toda la ciudad a velocidad de bomberos para conseguir los malditos tickets.

Tania y Mariana en «El Rey del Pavo», Ciudad de México

Una vez más en suelo español, y con tan solo una semana de estadía, pongo todo en orden para proseguir con el proyecto de Mauri en Moto.

De Madrid-Barajas a Barcelona-El Prat, y de allí combinación a Dubrovnik donde había dejado la motocicleta en un parking privado, allí por 07 de Enero de este año.

Tanto tiempo y tantas cosas pasaron en el mientras tanto que la batería me pasó factura. Estaba totalmente frita. La «puenteamos» y recorriendo unos kilómetros volvería a cargarse.

Marko, de Dubrovnik, me guardó y ayudó con todo lo referido a la moto en este tiempo.

Hago unos 100 kilómetros hasta Ploče, donde pasaría la noche para al día siguiente ir a la anhelada Mostar (en Bosnia y Herzegovina). Pero nada, la mañana me despertó nuevamente con una batería muerta, a pesar de haber recorrido toda esa distancia el día anterior.

Un taller del lugar me indica que en Makarska podría conseguir el repuesto. Hasta allí fui, unos 50 kilómetros alejándome de mi destino. Vuelvo a puentearla y salgo en búsqueda de la batería.

En Makarska, una ciudad bellísima al lado del mar y con un gigante rocoso a sus espaldas, di con el ángel «Antonio». Así es, este tipo de aventuras tiene un gran reparto de ángeles que están ahí, esperándote para ayudarte en el momento adecuado.

Esta persona fue con su auto a buscar la batería nueva, me mostró la factura, me la instaló y como teníamos que esperar 30 minutos hasta que los ácidos hicieran efecto, nos tomamos un café en una cafetería que estaba a pocos metros, repleto de hombres y muchos de ellos fumando… dentro.

Antonio, mi ángel salvador en Makarska, Croacia.

Pampero quedó como nuevo, si pareciera que hasta el andar fuera distinto. Era el mediodía, tenía tiempo de sobra para llegar hasta Mostar, el día era espectacular y las vistas de la riviera de Makarska eran un paraíso.

Volvía la alegría y esa energía indescriptible de andar en moto, cuando no hay ningún problema, cuando solamente hay que disfrutar.

Y así de a poco llegué a Mostar, una ciudad que me atrapa más por su historia que por su belleza (que aún así la tiene).

Aquí me quedaré un par de días para explotarla y aprender todo lo que más pueda.

Foto con el Puente Viejo de Mostar, Bosnia y Herzegovina

Saludos desde Mostar 👋🏻
Mauricio

Anterior

El Bunker Tattoo Studio

Siguiente

Bruce Lee, el prócer de Mostar

  1. ¡Qué bueno leerte, amigo!
    Disfruta de la libertad.
    Me encanta seguir tus pasos.
    ¡Besos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Funciona con WordPress & Tema de Anders Norén